El contentamiento en todas las circunstancias

Contentamiento en todas las circunstancias

Mucha gente piensa que el contentamiento es difícil de alcanzar, porque la felicidad y la paz nunca duran. ¿Pero es esa la verdadera razón? Es común asociar un estado de satisfacción con una situación positiva, pero el apostol Pablo desafía esta idea cuando dice: “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Fil 4.11).

El contentamiento no es algo que venga de modo natural; se aprende. No es en medio de comodidad que sentimos gratificación, sino en situaciones que nos causan problemas, temor y ansiedad.

Debemos aprender:

  • Enfocarnos en Cristo en vez de las circunstancias. Muchos tenemos todas las razones para quejarnos, sin embargo, no debemos culpar a nadie ni quejarnos. Al contrario, debemos siguir regocijándose en Cristo porque allí es donde encontramos el enfoque, afecto y devoción.
  • Enfocarnos en lo que Dios está haciendo por medio de la situación.
  • Enfocarse en la omnipotencia y la misericordia del Señor. Debemos estar seguros de que nuestras circunstancias estan bajo el control soberano de Dios, Quien dispone todas las cosas para el bien de quienes le aman y han sido llamados de acuerdo con su propósito (Ro 8.28).

En esencia, debemos evaluar nuestras circunstancias a través de un lente enfocado en Dios. El resultado será gozo y contentamiento en todas las circunstancias. ¿Facil? no ¿Imposible? absulutamente no.

“…He aprendido a estar satisfecho con lo que tengo. Sé bien lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es tener de todo. He aprendido a vivir en toda clase de circunstancias, ya sea que tenga mucho para comer, o que pase hambre; ya sea que tenga de todo o que no tenga nada. Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones.” – Filipenses 4:11-13

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