La paz de Dios

La paz de Dios

La calma interior es algo que todos quieren. Muchas personas piensan que solo se consigue cuando todas las circunstancias de la vida son buenas. Pero, la verdadera, la paz de Dios está disponible incluso cuando nada a nuestro alrededor está en orden.

En Colosenses 3:15 se nos revela una serie de verdades importantes con respecto a la calma divina: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

1.- Se nos da una orden

Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones”. La implicación es que tenemos un rol que determinará si experimentamos o no la paz. De manera que, cada vez que recibimos una orden en la Biblia, podemos contar con Dios para obedecerla.

2.- La paz de Dios es capaz de gobernar en nuestro corazón

La palabra gobernar significa “actuar como árbitro”. El árbitro es una persona que tiene el poder o la autoridad para resolver una disputa. Cuando surgen dudas o preocupaciones, la paz de Dios nos recuerda Sus verdades, que tienen el poder de calmar nuestro corazón y renovar nuestra confianza en Él. Esta paz asombrosa también se desborda en nuestras relaciones para que podamos vivir en armonía unos con otros.

3.- La gratitud es un aspecto importante

El agradecimiento es el resultado de recordar las bendiciones de Dios, en vez de las circunstancias que nos roban la tranquilidad. Contar nuestras bendiciones de esta manera, asegura el gobierno de la paz de Cristo en nuestra vida.

La paz de Dios está disponible sin importar lo que enfrentemos, puede fortalecer nuestra confianza y seguridad en Él. Este regalo esta disponible, solo debes dejar de confiar en ti mismo o cualquier otra cosa, y confiar solo en Dios para tu salvación eterna así como para el día a día en este lado de la eternidad.

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